Con el coloquio “La hispanidad:presente y futuro” concluimos el pasado 27 de mayo el ciclo “La América española” iniciado en enero de este año. En esta ocasión nos acompañó el profesor universitario e hispanista, Carlos Leañez Aristimuño que, de la mano del moderador Gonzalo Figar, fue desgranando el significado de la hispanidad las razones de la pérdida de influencia y sus posibilidades de futuro.
Para Leañez la hispanidad se sostiene sobre dos pilares, las creencias religiosas y la lengua. Definió la lengua como una forma de ser y estar en el mundo, en nuestro caso un enjambre cultural que agrupa a 600 millones de personas. En el mundo hay 7.000 lenguas y el español es hablado por el 8% de la humanidad. Un dato interesante sobre la potencia del español es que al producirse las independencias a comienzos del siglo XIX, sólo el 30% de la América española hablaba el idioma común -el signo distintivo y aglutinados de entonces era la religión-, setenta años después, a finales del XIX, el 94% de la población ya lo tenía como lengua materna.
Preguntado por las razones de la desunión entre los dos hemisferios, explicó que el origen debe buscarse en la alianza de las élites criollas con los ingleses y la aceptación internacional de un nuevo relato que justificaba las razones de la secesión. Las pequeñas repúblicas de hoy son de una debilidad abrumadora con respecto a la posición que ocupaban en tiempo de la Corona citando como ejemplo la riqueza de Mexico cuando era nueva España con su situación actual al borde del colapso. Otro ejemplo, cuando se preguntaba a un ciudadano de Caracas por su identidad respondía por este orden: Católico, súbdito de su Majestad y vecino de Caracas. Así eran las prioridades.
Para reconstruir la hispanidad se refirió a la potencialidad de internet, hoy existen en el mundo macro comunidades culturales virtuales, la ciber hispanidad existente y conectada va a demandar para construir lazos más sólidos instituciones panhispánicas comunes, no son suficientes las cumbres que, patrocinadas por España, se celebran cada dos años. Por otra parte es necesario que, ante el interés de Estados Unidos por controlar el continente americano, es vital acelerar una mesa común de intereses compartidos de todos los países de habla española, de este modo se evitarían las mesas bilaterales, mucho más débiles, y se conseguiría ser socios del gigante estadounidense sin servilismo ni pérdida de poder.
Para concluir explicó la capacidad de influencia de la comunidad hispana en Estados Unidos. Hoy viven en aquel país 60 millones de hispanos, el 20% de su población pero el 60% en índice de crecimiento. A ello hay que añadir que los hispanos somos cofundacionales de Estados Unidos y estos factores van a conseguir un proceso de mestizaje real que ya está en curso porque además estamos impregnando su idioma con la capacidad de nuestro idioma para ser asociado al disfrute de la vida.

















