LIBRO RECOMENDADO DEL MES: NO HAY ALA OESTE EN LA MONCLOA. LA REALIDAD DEL PODER EN ESPAÑA. DE JAVIER ZARZALEJOS.

EDITADO POR PENÍNSULA

La política española suele verse con desdén y desaliento por gran parte de la sociedad. Basta echar un vistazo a las encuestas del CIS para comprobar cómo la clase política es de las instituciones peor valoradas (con cifras alarmantemente bajas). El desapego entre los ciudadanos y sus representantes cada vez es mayor y, al igual que en varios países de nuestro entorno, el riesgo de proliferación de movimientos extremistas a causa de este desencanto es considerablemente alto. A pesar de la impresión general, la política es una noble profesión que requiere esfuerzo, tesón y vocación. Quienes se dedican a ella, normalmente alejados de los focos, han de lidiar con situaciones de enorme complejidad y adoptar decisiones que afectan a millones de personas. Sus aciertos rara vez son reconocidos, mientras que sus errores son objeto de escarnio público. Al margen de la retórica de eslóganes frecuentes en los últimos tiempos, la política, la alta política, es mucho más profunda e interesante.

Javier Zarzalejos es un buen conocedor de los entresijos de la política española. Durante los dos mandatos de José María Aznar fue Secretario General de la Presidencia del Gobierno, un cargo de confianza que le permitía participar en el día a día de los asuntos del Palacio de la Moncloa. Actualmente es secretario general de la Fundación FAES. Su obra No hay ala oeste en la Moncloa. La realidad del poder en España es un trabajo que mezcla experiencias personales, análisis político y agudas observaciones. Zarzalejos nos ofrece una mirada precisa y nítida, alejada de toda pretensión ostentosa o grandilocuente, de cómo se articula el poder de un Estado y cómo se gobierna (o se intenta gobernar) un país. En sus páginas aborda cuestiones tan importantes como la política antiterrorista y la intrahistoria de decisiones estratégicas que conllevó, la relación entre la Moncloa y la Zarzuela, la proyección exterior de España, la dinámica del Gobierno bajo la dirección de José María Aznar y la sucesión a cargo de Rodríguez Zapatero, con incursiones en sucesos posteriores y en la actualidad.

Como explica el propio autor, “La política real no se encuentra ni en la idealización buenista ni en la demonización que sirven las ficciones televisivas, por buenas que sean, y estas lo son. Hay muchas formas de poder, pero es el poder que se ejerce en la política el que establece una relación única y singular con la realidad de las sociedades pluralistas. Es única esta relación por su complejidad en la respuesta a las dos preguntas esenciales: quién manda y cómo manda. A la primera tiene que responder la fuente de legitimidad del poder; la segunda la responde el conjunto de normas y prácticas de valor normativo que limitan el poder y lo someten a la racionalidad jurídico-constitucional. La legitimidad del poder lo habilita; el derecho lo restringe y limita. Ningún otro fenómeno de poder económico, mediático, social o cultural, por intenso que pueda ser, establece con la sociedad una relación equiparable a la del poder político”.